A río revuelto, ganancia de pescadores. Cómo leer los cambios de contexto, mover fichas con agilidad y detectar las cinco oportunidades que aparecen cuando el escenario económico se mueve.
A río revuelto, ganancia de pescadores. La conocida frase resalta de forma elocuente la actual situación. La cuestión es ser entonces un buen pescador.
Las medidas tomadas por el gobierno marcan un claro nuevo rumbo: la política económica está focalizada en otros intereses y apunta a otros problemas. El abrupto giro plantea sin lugar a dudas un nuevo escenario, donde habrá sectores más beneficiados —como el agroexportador— y otros a los cuales las políticas implementadas no favorecen, al menos no de forma directa, como los comerciantes minoristas o el sector industrial ligado a los bienes de consumo interno.
Las nuevas reglas de juego plantean otra vez nuevos desafíos. En un constante ir y venir, los argentinos podemos dar clases de adaptabilidad en el mundo.
Cambios de contexto: ¿oportunidad o amenaza?
No hay duda que en épocas de crisis y donde reina la incertidumbre muchos problemas se agravan, muchos sectores se ven de repente ante un nuevo escenario. Pero también es cierto que surgen un montón de oportunidades nuevas.
Amenaza
Ver sólo lo que se pierde, atarse a reglas viejas, esperar a que pase. La incertidumbre paraliza y la inacción agrava el problema.
Oportunidad
Leer el nuevo escenario, mover fichas con agilidad y provocar los cambios internos que la empresa necesita. Ver el vaso medio lleno.
Los cambios exógenos a nuestro contexto —los cambios externos que alteran nuestro escenario— son independientes de nuestra voluntad: estemos o no de acuerdo, ocurren. La clave para defenderse de posibles efectos negativos es ser versátil, ágil y dinámico para adaptarse rápidamente al nuevo entorno.
La respuesta acertada debe venir de un profundo análisis de situación y, por supuesto, de la capacidad para provocar los cambios internos que la empresa necesita: ser capaz de generar un cambio endógeno apropiado, un cambio interno que debemos liderar enfocados en ver las oportunidades más que las amenazas.
Cinco oportunidades para aprovechar en épocas de crisis
01
Nuevas necesidades, nuevos nichos
En tiempo de crisis hay grandes cambios y, por lo tanto, surgen nuevas necesidades a cubrir. Los individuos comienzan a comprar de diferentes maneras y modifican sus hábitos, lo que produce el nacimiento de nuevos nichos de mercado.
02
Demanda insatisfecha
Las grandes empresas tienen dificultades para achicar gastos: su envergadura las hace más inflexibles, vulnerables y menos adaptables en su estructura de costos. Es una oportunidad para competir con ventajas reales.
03
Huecos vacíos
Las líderes del mercado suelen retirar sus productos menos exitosos, dejando un hueco que puede ser aprovechado por un pequeño emprendedor con foco y agilidad.
04
Mano de obra calificada
Cuando existen dificultades en la economía, suele haber más posibilidades de encontrar personal calificado disponible y sumar talento que en otros momentos sería más difícil de incorporar.
05
Momento de planear
Las crisis están asociadas a los ciclos de la economía, por lo que siempre es conveniente invertir “en la baja” y estar preparados para cuando el ciclo natural macro empiece a mejorar. Quien planea durante el valle, lidera durante la subida.
La crisis no es un paréntesis para esperar a que pase: es el escenario donde se redistribuyen las posiciones. Las empresas que leen, se adaptan y mueven fichas durante el valle, son las que aparecen al frente cuando el ciclo se da vuelta.
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