Cuándo una empresa debe mutar para sobrevivir. Las tres fuerzas que cambiaron el escenario —clientes, competencia y cambio— y por qué la reingeniería no toma nada como dado.
Columna del Lic. Alfredo Koncurat — economista y asesor de empresas
Una de las decisiones más importantes en la vida de una empresa se da cuando debe mutar para poder sobrevivir. Sobrevivir a amenazas o debilidades es, en este caso, su propia reingeniería.
Los empresarios en muchas ocasiones se plantean diversos dilemas en la gestión: deben tomar constantes decisiones como llevar a cabo nuevos proyectos de inversión, incorporar personal, buscar nuevos proveedores, evaluar nuevos y también viejos mercados, etc.
Sin embargo, una de las decisiones más importantes en la vida de una empresa se da cuando la misma debe mutar para poder sobrevivir. Sobrevivir a amenazas o debilidades. En este caso estamos hablando de su propia reingeniería, su transformación o, como diría el propio Kafka, su metamorfosis. Tremenda decisión, generalmente postergada por la enorme dificultad que la misma trae aparejada.
Como en un mundo darwiniano, la incapacidad de adaptación a un nuevo entorno lleva ineludiblemente a la quiebra a muchas empresas.
— Alfredo Koncurat
Tarde o temprano, las empresas se topan con nuevos retos: deben desafiar nuevas reglas de juego como una mayor competencia, sucesiones generacionales dentro de la empresa, cambios impositivos, etcétera. Tener el coraje de anticiparse a los cambios es agarrar el toro por las astas: enfrentar el problema del cual es imposible escapar.
Tres fuerzas que cambiaron el escenario
En los últimos años ha surgido un nuevo escenario en el que operan las empresas, resultado de los cambios cada vez más rápidos del entorno. Tres fuerzas, por separado y en combinación, están impulsando a las organizaciones a entrar en una zona que para la mayoría de ejecutivos y administradores es desconocida:
C
Clientes
Hoy los clientes asumen el mando. Le dicen a los proveedores qué quieren, cómo lo quieren, cuándo lo quieren y cuándo van a pagar.
C
Competencia
La competencia se intensifica al venirse abajo las barreras comerciales. Ninguna empresa tiene su territorio protegido por siempre.
C
Cambio
El cambio se vuelve constante. Ser adaptable y versátil son valores imprescindibles para sostener la competitividad.
Estos nuevos elementos obligan hoy a los administradores a conocer la salud de su empresa, y así evitar problemas operacionales que les afecten en el futuro.
¿Qué implica una reingeniería?
La reingeniería aplicada a la empresa requiere un profundo replanteamiento de la estructura, considerando el rediseño de los procesos del negocio para lograr mejoras. La reingeniería no toma nada como dado.
Lo viejo
Estructuras heredadas, procesos que "siempre se hicieron así", reglas de juego de un entorno que ya no existe.
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Lo nuevo
Estructura, procesos y reglas repensados desde cero en función del cliente actual, la competencia real y el cambio constante.
Poner en marcha un proceso de reingeniería requiere replantear todo lo viejo y reemplazarlo con algo nuevo de ser necesario.
Se trata de un enfoque para planear y controlar el cambio: un proceso total de readecuación de la organización a las nuevas y exigentes condiciones de un entorno cada vez más difícil.
Nota basada y adaptada de "Reingeniería empresarial" publicada por el Lic. Alfredo Koncurat.
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